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“El patrimonio es lo que hace que la sociedad avance y esté donde estamos”

Por Naiara Álvaro

Maria Intxaustegi es una historiadora y arqueóloga submarina que realiza numerosos proyectos relacionados con el patrimonio submarino, como por ejemplo excavaciones arqueológicas y participaciones en ponencias. Además, trabaja en la asociación Ondaresub, que se dedica a proteger, investigar y divulgar el patrimonio cultural subacuático.


Hablamos por teléfono sobre la importancia de su labor en la difusión del patrimonio cultural, para incluir a Ondaresub como un ejemplo de buenas prácticas en el estudio sobre Comunicación y Patrimonio que estamos realizando.


El Ministerio de Cultura y Deporte destaca el pillaje o expolio de empresas privadas como uno de los riesgos principales del patrimonio cultural subacuático. ¿Crees que un cambio en la manera de comunicar podría disminuir el saqueo?


Sí, yo creo que sí. Yo creo que tenemos frente a nosotros, en lo que respecta al patrimonio cultural subacuático, dos panorámicas o situaciones: una es la del expoliador profesional, como Sea Odyssey, que expoliaron la fragata de nuestra señora de las Mercedes, como Arqueonautas, una empresa luso-germana, etc. son empresas que saben perfectamente la actividad ilícita que están realizando y cuentan con mucho poder económico y muchos medios, barcos, submarinos, etc. Contra ellos da exactamente igual el discurso que hagas porque saben perfectamente la actividad que están realizando.


Por otro lado, tenemos toda esa población y toda esa sociedad que no es que sean expoliadores conscientes y que les de exactamente igual el patrimonio. Yo lo que he visto es que hay una ignorancia enorme sobre la legislación y sobre el patrimonio. Entonces, aquel que es buceador o aquel que es pescador y se encuentra un ánfora o un resto arqueológico, realmente no sabe que tiene que notificarlo a la diputación, que lo que está haciendo es ilegal. Si tú no comunicas y no desarrollas ex profeso para este tipo de público, resulta que ellos no saben que lo que están haciendo es ilegal.


Hay que darle una vuelta de tuerca a esto, porque a pesar de que la gente diga, “es que los buceadores expolian”, en realidad, yo llevo más de 10 años en el sector cultural y el 99,9% de los buceadores o de la gente que trabaja en la mar está concienciado con el patrimonio. Lo quieren y les genera un motor económico, porque pueden llevar buceadores ahí, pueden cuidarlo, pueden hacer otro tipo de inversiones… Por tanto, en realidad estamos hablando de ese expoliador al que le da todo igual, que sería un 0,1%.


Históricamente el patrimonio ha sido tratado como “tesoro”, ¿por qué crees que es así? ¿Crees que esto afecta negativamente a su protección?


Partimos de la base de que las palabras expresan y definen cosas. Cuando tú usas la palabra “tesoro”, por ejemplo, a ti te vienen a la cabeza cosas brillantes: gemas, gente rica, algo que no está para nada ni legislado, ni regulado, ni es de todos. ¿Desde cuándo se comparte un tesoro? No tiene ningún sentido.


Cuando los periodistas me hacen entrevistas o cuando escribo algún artículo, incido mucho en que ellos mismos son los primeros que tienen que saber comunicar bien, porque las palabras definen cosas. No es lo mismo un tesoro que un patrimonio o un resto arqueológico. En sí, tanto el patrimonio como el resto arqueológico engloba lo que es un tesoro, porque es nuestro pasado, es un tesoro que debemos preservar. Resulta que la palabra en concreto está ligada a unas connotaciones que se refieren al sector cultural y por eso hay que tener tacto y hay que tener conocimiento.


Volvemos un poco a lo de siempre, ni siquiera los periodistas y ni siquiera la sociedad en general está concienciada, porque no se ha hecho una labor de divulgación y concienciación seria en todas las escalas y ámbitos, en los cuales ellos tengan ese lenguaje apropiado para poder hablarlo con normalidad y tranquilidad.


En vuestra asociación optáis por un tipo de comunicación didáctica. ¿Por qué es importante este tipo de comunicación?


Porque solamente con hablar no vale, tú tienes que acercar las cosas a la gente. Nosotros desarrollamos hace tiempo un proyecto en el cual creamos un museo submarino, en el cual llevábamos buceadores y llevábamos tanto paneles informativos que habíamos puesto debajo del agua, como un recorrido de una excavación subacuática ficticia. Es decir, les enseñamos un poco desde el principio todo el trabajo metodológico y científico que lleva por delante una excavación arqueológica para luego poder mostrar en un museo el hallazgo.


Queremos acercar a la gente que no bucea la posibilidad de que se puedan acercar a instalaciones como Gordailua, el Centro de Depósito de Materiales Arqueológicos de Gipuzkoa, para que ellos puedan ver que el trabajo de un arqueólogo no lo puede hacer cualquiera y que no sirve solamente con que te metas al agua y cojas y descontextualices, por ejemplo, un resto arqueológico. Hay una labor previa muy grande.


Está muy bien cuando hacemos algún proyecto, como por ejemplo el proyecto de la Bahía de Txingudi, que llevamos a los buceadores y a los no buceadores a que vean lugares en los que estamos trabajando y que vean toda nuestra estructura detrás, que vean luego el laboratorio que tenemos, que vean los artículos que publicamos, acercarles un trabajo que no tendría por qué ser lejano. Es decir, uno de los problemas es que la gente se sorprenda cuando yo digo que soy arqueóloga subacuática. Tendrían que decir: “anda, pues qué interesante” o “qué aburrido”, porque cada uno tiene su opinión, pero que no se sorprendan, que sepan que existe el arqueólogo terrestre, como el conservador del museo, como el pintor que realiza cuadros, y también el arqueólogo subacuático que trabaja sobre patrimonio sumergido.


Los trabajos de recuperación e investigación tienen como objetivo trasladar a la sociedad la historia del lugar. ¿Por qué es importante que todas las personas tengan acceso al patrimonio cultural?


Porque es un derecho, es algo que todos deberíamos poder conocer y defender, porque es lo que hace que la sociedad avance y esté donde estamos. Sin tanta filosofía, al final tú piensa que sin la cultura generas una carencia de identidad, que ello a su vez genera unos contextos más radicalizados y puede llegar a generar guerras.


Nosotros como técnicos de cultura estamos obligados a enseñar a la población de manera didáctica, de manera divulgativa, todo aquello por lo que nos pagan. Tú piensa que sobre todo la mayoría, el 90% de los técnicos culturales, arqueólogos, conservadores, museólogos, escritores que trabajan sobre la cultura, etc. trabajamos con dinero público, por tanto, es nuestro deber, es nuestra obligación, devolverle a la sociedad aquello por lo que nos está pagando.


En 2020 participaste en la 20ª edición del Festival Internacional de Cine Arqueológico del Bidasoa (FICAB), en el que mediante unos vídeos trasladabas a los más jóvenes la importancia de proteger el patrimonio. ¿Cuáles eran las ideas principales que pretendías que asimilaran?


Más o menos lo que te he contado, pero en un lenguaje mucho más cercano, de una manera mucho más animada, mucho más divertida, mucho más apta para un público más joven.

No solo he participado en el FICAB, por ejemplo también he participado en varios ciclos de ponencias, está el DIPC, Department of International Physics Centre, que hacen charlas de ciencia. Cogen a varios científicos de áreas distintas y los ponen a dar ponencias importantes en Tabakalera, en la Alhondiga de Bilbao, y en muchos sitios, para acercar la ciencia al ciudadano de a pie que no conoce nuestra especialidad.


Ahora en septiembre, cuando vuelva de este embarque que estoy haciendo, voy a grabar otro vídeo para el Zinemaldi de Donosti, en el cual tienen una sesión de chavalillos pequeños que van a ver la película de Tadeo Jones 2. Yo les voy a contar un poquito antes cuál es la figura del arqueólogo y por qué es importante lo que hacemos, qué cosas podemos trabajar, enseñarles también desde una manera didáctica. Yo les doy primero una pequeña charlita, luego ellos ven la película, y luego de manera remota debido a la situación de COVID actual, ellos me hacen preguntas y yo respondo.


Entonces, ya se empiezan a generar con el FICAB y con el Zinemaldi esas ponencias que poco a poco crean un organismo, un engranaje en el cual la sociedad ya desde pequeña empieza a ser consciente del trabajo cultural y de la importancia que tiene el patrimonio cultural subacuático. En realidad eso es lo importante, porque ya vamos plantando el germen de la semilla, y a partir de ahí ya cada uno actúa a conciencia, pero saben lo que es y saben lo que implica su resguardo y su protección.


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